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El Blog de Preciada Azancot
Presentación del libro El Esplendor de lo Humano, de Preciada Azancot PDF Imprimir E-mail
PRESENTACIÓN
Durante siglos y siglos –cabe decir, desde el origen de los tiempos-, han sido muchos los que han intentado descubrir las leyes del comportamiento humano, las relaciones de causa a efecto existentes entre los actos y aquello que los motiva. De siempre, el hombre ha intentado hallar y entender cómo está constituido el hombre, hacer que ya no existan tierras incógnitas en el interior de éste. A lo largo de años casi innumerables, se han multiplicado quienes pugnaban por encontrar qué es lo que estorba al ser humano el libre desarrollo de todas sus posibilidades, el llegar a ser todo lo que puede ser. Y, en fin, desde que el mundo es mundo hasta nuestros días, ¿cuántos no se habrán movilizado para buscar de qué forma hombres y mujeres podrían funcionar sin trabas interiores, y, como consecuencia, ser felices, estar acordes con su naturaleza más íntima?
Lamentablemente, todos estos intentos fracasaron en el pasado; hubo hallazgos, sí, pero sólo parciales, y que no encajaban unos con otros, como si se tratara de un puzzle del que faltaran demasiadas piezas: tantas, que resultaba imposible reconstruir –ni siquiera vislumbrar- el modelo que daría razón de todas ellas y sentido al conjunto. Por fortuna, sin embargo, ahora –desde hace muy poco- todo esto ha cambiado, todo aquello que se buscaba descubrir, todo aquello que se intentaba hallar y entender, todo aquello que se pugnaba por encontrar, todo aquello que se indagaba obstinada, incansablemente, lo ha encontrado y entendido y aclarado una mujer, Preciada Azancot, creadora de un metamodelo, el MAT (Metamodelo de Análisis Transformacional), gracias al cual el ansia de conocimiento de sí que el hombre tiene desde que el hombre es hombre –desde siempre, para él, en suma- ha quedado ya satisfecha para algunos –quienes estudiaron el metamodelo bajo su dirección- y puede quedar satisfecha para todos.
Miembro de una familia sefardí muy noble y muy antigua, Preciada Azancot, hoy ciudadana española, nació en Fez (Marruecos) en 1943, pocos meses después de que las fuerzas norteamericanas de liberación del yugo nazi desembarcaran en Casablanca. Desde una edad muy temprana, desde que alboreó en ella la conciencia de sí, el conocimiento del orden de Dios en el mundo y en nosotros, rechazó las comodidades de la mentira, buscó lo que mucho más tarde sabría que era la verdad objetiva, y desmitificó, sin descanso, y sin arrasar, el ámbito de lo humano abocado a lo trascendente. Descubrió así, muy pronto, que el mundo estaba al revés –con esta radicalidad lo entendió entonces-, decidiendo consagrar su vida a la búsqueda de un medio –una varita mágica, en su visión infantil- que pusiera la totalidad de lo existente –su medio familiar primordialmente, sus conocidos, dada su corta edad- al derecho. ¿Nos extrañaremos, en consecuencia, de que, apenas alcanzada la edad adulta, empezara a prepararse para realizar esta tarea ardua de la más cumplida de las formas? Preciada Azancot, en efecto, es doctora en Derecho, master en Relaciones Internacionales y en Ciencias Políticas, ingeniero de Organización y Métodos, psicóloga de Análisis Transaccional, consultora empresarial especializada en Dirección de Procesos de Cambio, pintora y escritora.
Para alcanzar su objetivo, establecer una ciencia del hombre realmente tal, Preciada Azancot puso en juego, ante todo, una lucidez impresionante, fruto de la voluntad de mirar de frente la totalidad de lo real, sin excluir nunca de su visión aquellos aspectos de lo dado que fueran desagradables, desazonadores, amenazantes para su integridad; más tarde, una capacidad de amor inigualable que le permitió asumir, comprendiéndolas desde adentro, aquellas virtualidades de lo humano ajenas en principio a ella y existentes en los otros; luego, una justificada y elevadísima seguridad en sí, en su capacidad creadora, que le permitió en todo momento optar por la opción intelectual más acertada; después, un sentimiento de la justicia que no hace acepción de personas, que lo subordina todo –padres, hijos, pareja- al orden de Dios; además, un instinto extremadamente certero para discernir el peligro, la amenaza, munida del cual pudo aventurarse con máxima seguridad por las zonas más oscuras de nuestra condición; por otra parte, un sentido arrollador de lo sagrado que le permitió dar un gran sí a la vida y llegar al núcleo mismo del corazón de lo humano, y, desde allí, irradiar una gran luz sobre toda la interioridad del hombre, “iluminándola de inmensidad”, como hubiera dicho Ungaretti; y por último, una capacidad de elevación espiritual, de trascenderse a sí misma, gracias a la cual se alzó hasta una altura desde donde pudo contemplar la totalidad del campo de lo humano, descubriendo la conexión entre aspectos del ser del hombre que nadie había relacionado jamás, y encontrando, así, el sentido de cada uno de los sectores de ese campo global de lo humano y de la totalidad del mismo.
El acercamiento de Preciada Azancot a las claves de lo humano no fue nunca aproximativo ni rapsódico, sino estricta y absolutamente científico: ella buscó y halló siempre la objetividad, la universalidad, la verificabilidad y la transmisibilidad de todo lo que descubriera, y organizó todo ello en un sistema orgánico, natural –por así decir-; en un sistema en que el todo está sostenido por sus partes, y éstas se sostienen entre sí; en un sistema en el que todo es coherente y congruente; en un sistema surgido de la suma de esas partes suyas, cada una de las cuales fuera descubierta aisladamente, iluminada, relacionada con las restantes y ubicada en su localización precisa dentro de la totalidad a la cual pertenece. Como consecuencia de ello, y en cuanto científico sin desfallecimientos, el MAT no empobrece la realidad de que da cuenta –el hombre y sus creaciones-, aúna simplicidad y complejidad porque va a lo esencial y no se pierde estableciendo relaciones espurias, y jerarquiza tan perfectamente aquello de lo que da razón, que puede considerar tan sólo aquellos rasgos esenciales de lo humano que constituyen los pilares del ser hombre sin atentar con ello contra la infinita riqueza de la realidad.
Ciencia, pues, el MAT. Y en cuanto ciencia, dotada de una dimensión práctica de sorprendente eficacia. ¿O no resulta evidente? De siempre, el hombre se conoce sólo parcialmente, e ignora donde está al Norte de su vida. Busca a ciegas, va aprendiendo de sus errores, encuentra sentido a lo que antes no, muy lentamente. No sabe cómo y en qué dirección ejercer su voluntad para mejorar su situación espiritual, o sólo alcanza a saberlo aproximativamente. Existen, a su disposición, muchos pareceres sobre el hombre, sobre aspectos parciales del mismo, que él confronta con la realidad –en sí y en los otros- siempre, en la mayoría de los casos, que esos pareceres no se le presenten como la verdad misma, sacralizados por una consagración social de siglos: duda sobre cuales de ellos hacer suyos, sin seguridad de que los elegidos seguirán siéndolo en el futuro, y duda, también, de si su crecimiento interior, que se le presenta como una tarea infinita, dejará alguna vez de ser en parte –en muy buena parte- fruto del azar, y estará asentada en la certeza. Gracias al MAT, sin embargo, este panorama cambia radicalmente. Pues el MAT ilumina por dentro al ser humano, le hace comprender cómo y por qué está siendo lo que es, le proporciona un mapa donde está señalado el camino para alcanzar el libre uso de todas sus estructuras, emociones y sentidos, y para llegar a funcionar a la perfección, mostrándole posibilidades, abiertas a él, que ignorara hasta entonces, y haciéndole conocer en profundidad y comprender a los demás, y el modo de comunicar con ellos de forma que se produzca un entendimiento total entre todos. Lo que hace al ser humano líder de sí: un líder que sabe en qué consiste su plenitud y cómo conseguirla.


Sintetizando al extremo, puede caracterizarse al MAT como sigue:
El MAT ofrece un conocimiento científico del ser humano en sus distintos modos de estar en el mundo y un conocimiento científico de las leyes que lo rigen. Lo que implica una comprensión inequívoca de lo que el ser humano está siendo en cada momento, y de los caminos que tiene que seguir para conseguir la actualización plena de todas sus potencialidades: para llegar a ser todo lo que puede ser y para vivir en felicidad, acorde con sus naturaleza.
El conocimiento que ofrece el MAT del ser humano y de las leyes que lo rigen es absolutamente científico, y en cuanto tal, universal, objetivo, comprobable y transmisible. Todo lo que el MAT afirma ha sido comprobado sobre más de 120.000 casos, y puede ser comprobado por cualquiera que, tras iniciarse en el conocimiento de MAT, confronte lo aprendido y vivenciado con la realidad.
El MAT descubre que el ser humano comprende seis estructuras, sobre las cuales se asienta su actuar. Cada una de estas estructuras es alimentada por un tipo de energía diferente: las seis emociones innatas auténticas; es decir, el amor, la alegría, el miedo, la tristeza, la rabia y el orgullo –definidas de un modo mucho más preciso que hasta ahora-. Y cada emoción es movilizada por uno de los sentidos, que no son 5 sino 6, según el MAT: vista, oído, gusto, olfato, tacto y sexo.
Según el MAT, los seres humanos están divididos en 6 tipologías de personalidad, que son las prisiones que encierran el ser; y cada tipología se diferencia de las otras en que tiene una emoción inflada –excesiva en relación con el estímulo que la moviliza-, una emoción desconectada –a efectos prácticos, fuera de uso- y una emoción prohibida –a la que no accede-, distintas en cada caso. El MAT permite diagnosticar a qué tipología pertenece cada cual, y señala de qué modo puede recuperar el libre uso de todas sus emociones y adecuar cada una de estas emociones al estímulo que la solicite, recuperando así la potencia de su estructura en todos sus campos de actuación y liberándose de su tipología. De este modo asentará su personalidad sobre su competencia, su talento y su vocación, vigentes y actualizadas.
El MAT se aplica al diagnóstico profundo de las organizaciones, sobre las que el ser humano proyecta sus tipologías; ofrece una visión analítica y predictiva de las corrientes ideológicas que rigen el mundo en los distintos períodos históricos, haciendo posible una planificación estratégica de nuevo cuño en función de cuáles van a ser esas corrientes ideológicas en el futuro; y abre perspectivas insospechadas sobre la totalidad de las ciencias humanas y –lo que reviste máxima trascendencia- sobre el papel jugado por las emociones en lo que hace al ámbito de la medicina –relación entre las emociones y las enfermedades, con especial atención a las enfermedades de alto riesgo-.
El Esplendor de lo Humano, escrito más de quince años después de la primera exposición del MAT, incorpora todos los hallazgos realizados por Preciada Azancot a partir de entonces. Está dividido en tres grandes bloques. El primero de ellos (capítulos 1, 2 y 3) muestra la estructura general innata de personalidad común a todos los seres humanos, con las estructuras que la integran, y da cuenta, a continuación, de la ingeniería emocional que rige esa estructura, definiendo de nueva manera las emociones, señalando para qué sirven éstas y mostrando las estructuras en acción, tal y como son movilizadas por las emociones en cuestión, y terminando con una descripción de la secuencia emocional que nos permite recargarnos de energía, de la Teoría Omega (o escala motivacional de lo humano), de los ejes (vigas maestras que sustentan nuestra personalidad y nos permiten crecen en sentido trascendente), del centro (que debe permanecer vacío y abierto a lo que nos supera) y de los sentidos (que aseguran nuestra conexión con el mundo). El segundo bloque (capítulos 4 y 5) muestra cómo se forman las tipologías y en qué consisten éstas. Y el bloque tercero (capítulo 6 y anexo) estudia la incidencia de las tipologías sobre el mundo: tipologías de las organizaciones; tipologías de los países, de los continentes y del mundo; tipologías de las ideologías en los distintos períodos históricos, pasados, presentes y futuros. Concluyendo con un extenso anexo acerca del MAT y la salud.
El MAT representa para las ciencias humanas lo que la teoría de la relatividad representó en su día para las ciencias físicas.
 Í N D I C E
Í N D I C E –_ 15
INTRODUCCIÓN_ 20
CAPITULO 1_ 27
DE LA ESTRUCTURA HUMANA DE PERSONALIDAD. 27
I.    EL RECTOR: 29
II.      EL PROTECTOR: 38
III.     EL VITALIZADOR: 53
IV.      EL TRANSFORMADOR: 68
V.       El ORIENTADOR: 86
VI.      EL SINTETIZADOR: 103
CAPITULO 2: 124
INGENIERIA EMOCIONAL DE LA ESTRUCTURA HUMANA. 124
I.    DEFINICIONES MAT DE LAS EMOCIONES AUTÉNTICAS: 129
II.      ¿PARA QUÉ SIRVEN LAS EMOCIONES?_ 135
III.     LAS ESTRUCTURAS EN ACCIÓN: 140
EL RECTOR: 140
EL PROTECTOR: 144
EL VITALIZADOR: 147
EL TRANSFORMADOR: 151
EL ORIENTADOR: 156
EL SINTETIZADOR: 160
IV.      LA SECUENCIA EMOCIONAL FETAL: 164
LA SECUENCIA FETAL O PILA NATURAL: 166
V.       LA TEORÍA OMEGA, ESCALA MOTIVACIONAL DE LO HUMANO: 173
Necesidad de seguridad: 173
Necesidad de desarrollo: 174
Necesidad de justicia: 174
Necesidad de estatus: 176
Necesidad de Pertenencia: 178
Necesidad de Plenitud: 179
VI.      DESCUBRIMIENTO DE LOS EJES: 182
VII.        LA SEPTIMA ESTRUCTURA: EL CENTRO. 203
CAPÍTULO 3_ 208
NUESTRA CONEXIÓN CON EL MUNDO_ 208
I.    EL TACTO: 209
II.      EL OÍDO: 213
III.     EL OLFATO: 215
IV.      EL GUSTO: 218
V.       LA VISTA: 220
VI.      EL SEXO: 222
CAPITULO 4: 228
DEL ESPLENDOR A LA MISERIA: CÓMO SE FORMAN LAS TIPOLOGÍAS DE PERSONALIDAD. 228
I.    EL ACCESO A LA GLORIA: LA TEORÍA OMEGA EN ACCIÓN: 229
II.      EL ACCESO AL ESPLENDOR: VIVENCIA DE LOS EJES AL SERVICIO DEL CENTRO. 244
III.     GLORIA Y ESPLENDOR AL SERVICIO DEL CENTRO: 254
IV.      HISTORIA DE NUESTRA GESTACIÓN: 255
El análisis MAT de la gestación_ 257
V.       HISTORIA EMOCIONAL DEL NIÑO: 268
CAPÍTULO 5_ 283
LAS TIPOLOGÍAS DE PERSONALIDAD_ 283
I.    TIPOLOGÍA LEGISLADORA: 290
II.      TIPOLOGÍA CONSTRUCTORA: 302
III.     TIPOLOGÍA PROMOTORA: 313
IV.      TIPOLOGÍA REACTIVADORA: 325
V.       TIPOGÍA REVELADORA: 338
VI.      TIPOLOGÍA FORTIFICADORA: 354
CAPÍTULO 6_ 374
LA INCIDENCIA DE LAS TIPOLOGÍAS SOBRE EL MUNDO. 374
I.    LAS TIPOLOGÍAS DE LAS ORGANIZACIONES: 376
La organización, creación humana: 376
La organización, instrumento de finalidades: 377
La función trascendente de las organizaciones: 378
La tipología de las organizaciones: 380
Análisis de la estructura de las organizaciones: 380
II.      Tipología de los países, de los continentes y del mundo: 391
III.     TIPOLOGÍA DE LAS IDEOLOGÍAS QUE DOMINAN EL MUNDO: 392
IDEOLOGÍA DEL MUNDO: 393
IDEOLOGÍAS GENERACIONALES_ 397
La tipología ideológica de los siglos o ideologías seculares.: 417
Ideología de los milenios: 419
CONCLUSIÓN_ 425
ANEXO I: EL MAT Y LA SALUD_ 431
INTRODUCCIÓN_ 431
LAS CARDIOPATÍAS_ 432
LAS NEUMOPATÍAS_ 434
EL CANCER_ 436
EL S.I.D.A. 438
LAS ENFERMEDADES NEUROLOGICAS_ 440
LAS ENFERMEDADES ENDOCRINAS_ 442
LA OBESIDAD_ 443
LA ANOREXIA_ 444
LOS PEQUEÑOS MALES_ 446
CONCLUSION AL ANEXO I: 447
ANEXO II: BIOALIMENTACIÓN MAT_ 449
 
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